A Mida en Burdeos 2019 →

Increíble arquitectura, es la ciudad modelo de la metrópoli del S. XVIII hasta la urbe del S.XXI.

Viajamos hasta “la perla de Aquitania”, Francia, dónde nos dejamos embaucar por la arquitectura que posee esta ciudad. La urbe ha sabido adaptarse a los tiempos y crear la armonía perfecta entre edificios emblemáticos inscritos en el patrimonio mundial de la Unesco, hasta las modernas construcciones del siglo XXI. Sus calles cuentan historias, los tonos grises-beigues naturales de sus edificios contrastan con sus bajos comerciales, de colores rojos, negros y blancos con mucha iluminación. Además toda la decoración es de estilo clásico elegante, admiramos la distinción que produce entrar en sus locales.

Burdeos

Calles simbólicas, edificios inscritos en el patrimonio mundial de la Unesco conviven con los edificios más actuales y se adaptan a la vida del S.XXI

Burdeos es una ciudad esplendorosa desde el reinado de Louis XV. El nuevo puerto de aportó tal riqueza que se decidió arrasar la ciudad y construirla de nuevo con edificios de riqueza extrema. Monumentos como la Catedral de Saint André, El Gran Teatro o El Puerto de la Luna son un ejemplo de ello. Además, estos monumentos y las casas de la propia ciudad fueron los que inspiraron la creación de la propia París.

Andar por sus calles, notar sus olores, pasear por el río, nos da ganas de ver más y pasear más. Las historias que allí se vivieron influyen todavía hoy en nuestra forma de vida actual. El casco antiguo está compuesto por calles de ancho medio y estrecho, aunque muchas de las cuales son totalmente peatonales y en otras el único tráfico existente es el tranvía.

Esto nos da la oportunidad de analizar más su arquitectura: Las fachadas son de piedra al natural, sin pintar, lo que produce que sea una ciudad de tonos apagados, grises y beiges muy naturales. Lo contrastan con rejas, farolas y elementos decorativos de hierro negro o latón de tonos cobrizos, lo que le da un aspecto elegante. El contraste lo encontramos en los múltiples bajos de todo tipo de negocios que se establecen: Bares, peluquerías, chocolaterías, tiendas de ropa y calzado, etc, que, en su mayoría, eligen el color rojo, verde o negro con luces cálidas.

Cité du Vin

Sin embargo, esta ciudad ha sabido adaptarse muy bien a la vida actual: integrando medios de transporte público que conectan todos los barrios y creando nuevos edificios que sirven como referencia para otras ciudades. Uno de ellos es la Cité du Vin, inmueble creado como parque temático del vino. Este edificio destaca por su diseño de líneas curvas y por la utilización de materiales con mucho brillo en su fachada. Además, el último piso, está creado como un mirador desde el que se puede ver toda la ciudad.

En definitiva, es una ciudad con mucha historia y que está creando mucha historia. Un referente europeo en cuando a la construcción. Además, le añadimos el estilo de vida francés, con su referente en moda y diseño. Nos ha encantado esta ciudad, un lugar que sin duda analizaremos de forma más profunda hasta extraer lo mejor de la parte decorativa.

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